Argentina
México
España

 

Restós12/08/2015

Casa Cruz refuerza su apuesta con nuevo chef

Supo ser el restaurante más glamoroso de la ciudad, con un joven Germán Martitegui a cargo de los fuegos, que lo fundó en el año 2004 junto a Juan Santa Cruz. Hoy, pasados diez años de aquel comienzo, sigue conservando su nombre y su puerta dorada pero su propuesta no podría estar más en las antípodas: comida de bodegón, nada ostentosa y a precios accesibles. Un profundo cambio de rumbo que hoy se refuerza con la llegada de un nuevo chef.

Si algo sabe Aldo Graziani es de restaurantes. Vive prácticamente dentro de ellos desde los 15 años. Vió pasar frente a sus ojos la revolución de la gastronomía local y fue tanto protagonista como testigo privilegiado de su profunda transformación desde el backstage de íconos de la noche porteña como el Danzón, el Faena y el primer Casa Cruz, en el cuál brilló como sommelier. Pero fue recién con Aldo´s, la genial “vinoteca con restaurante” que dirige en San Telmo, que se terminó de recibir de gastronómico, poniéndose al frente de su primer proyecto propio, el cuál vá por su quinto año.

Hoy, y luego de afianzarse en éste nuevo rol, se propone un ambicioso objetivo: reconvertir a Casa Cruz en el bodegón de lujo de Buenos Aires. Fue así como, luego de reabrirlo a fines de 2013 junto a su primer co-fundador Juan Santa Cruz (que también lo acompaña en Aldo´s), con Rodrigo Sieiro en los fuegos e Inés de los Santos en la barra, comenzó una etapa de mayor apertura y cambio de posicionamiento, que sin embargo no se materializó en un nuevo nombre. Siguió llamándose Casa Cruz y conservando el mismo local, aunque a su emblemática puerta dorada se le incorporó un vidrio traslúcido para que ya no oficie de barrera infranqueable.

La procesión vá por dentro

Su transformación radical fue, sin embargo, paulatina y meditada. Rodrigo sentó las bases del nuevo rumbo, interpretando la visión de Aldo, y el barco comenzó a andar nuevas aguas, no siempre tranquilas. Pero luego de un prudente comienzo, hoy Casa Cruz profundiza su apuesta convocando a un nuevo chef al mando: Marco Bigotti.

“Queríamos poner el pié en el acelerador y por eso lo convocamos a Marco. Al principio dudábamos de si la gente iba a entender y aceptar ésta renovación tan profunda sin cambiarle el nombre al restaurante, ya que Casa Cruz siempre tuvo una identidad muy fuerte, pero vemos que está funcionando y por eso queremos avanzar más rápido” explica Aldo Graziani, compartiendo argumentos sobre el porque de la reciente incorporación.

Surgido del riñon de Germán Martitegui tanto en Olsen como en el primer Casa Cruz, y antigüo colega de Aldo cuando éste era su sommelier, la elección de Marco repite el patrón que está demostrando funcionar en Aldo´s con la elección de Maximilano Matsumoto: ex colegas de batalla de Aldo, con mucha experiencia, poco nombre y mucho potencial.

Marco, de 36 años, se formó en Gato Dumas e inició su carrera en el hotel Caesar Park, donde conoció a Germán cuando éste regenteaba Agraz, quien luego se lo llevó a las cocinas del primer Casa Cruz, seguido del consagrado Tegui. Cocinó en New York como pasante en el restaurante WD-50 y fue jefe de cocina en Dumas Catering. Más recientemente, fue jefe de cocina en Peugeot Lounge y en Spazio da Donato.

La carta

El concepto a lograr es el de “cocina porteña”, incluyendo platos clásicos, típicos de los restaurantes más emblemáticos de Buenos Aires, que llevan la esencia del comfort food porteño y remiten a perfume de bodegón. Claro, con un toque de glamour y sofisticación, por que no.

Así, Marco propone platos como el Revuelto Gramajo, Lomo al champignon, Pollo a la provenzal, Pulpo a la gallega y Canelones de espinaca, buscando evocar sabores muy cercanos a nuestro pasado reciente.

Entre las entradas nos gustaron mucho las Provoleta Zoilo ($110), que vienen con Miel, Tomillo, Nueces, así como las Empanadas de Lomo (tres por $98) y las Tortilla de Papas ($95) que sale con papas confitadas y cebolla caramelizada. Exquisita.

Entre los principales desfilan, además de los platos ya mencionados, unas muy logradas Milanesas de Ojo de Bife con Puré Duquesa y Ensalada ($320), un Bife con Papas a Caballo (500gr / $285) o unos Bucatini Pesto & Pomodoro ($205).

A la hora de los postres brillan los Panqueques de Manzana ($90), unas originales Peras Malamadas ($95) que salen con Peras Pochadas, Malamado Malbec y Crema Chantilly , y finalmente unos imbatibles Panqueques de dulce de leche, Bananas caramelizadas y Helado ($90).

La experiencia Casa Cruz se complementa con una selección de vinos que da lugar a una de las mejores cavas de la ciudad, siempre bajo la atenta mirada de Aldo, que ya no la opera en el día a día pero la dirige.

Ofrecen almuerzos todos los mediodías y servicio de brunch los sábados.

CASACRUZ - Brasserie Porteña & Bar -

Uriarte 1658

Reservas 4833-1112

Lunes a Jueves: de 12 a 16 y de 19 a 00

Viernes y Sábados: de 12 a 16 y de 19 a 01

Javier Menajovsky

¿Te gustó? Compartilo o dejá tu comentario

TOP DE NOTAS !