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Etiquetas20/02/2017

Dos hermanas unidas por el vino

Las separan miles de kilómetros. Sofía, la mayor, vive en la bodega mendocina de la familia, supervisando de cerca la producción, mientras Lucila vende los vinos en San Fransisco. Para contrarestar tanta distancia acaban de lanzar dos vinos, uno blanco y uno tinto, como una excusa para reencontrarse a través de una botella. Una colección nacida del amor y del terroir.

Las hermanas Pescarmona se criaron entre barricas y viñedos. En 1969 su familia adquirió Lagarde, la bodega centenaria de la que hoy siguen siendo dueñas, y esa actividad, más que ninguna otra, pasó a formar parte central de sus vidas, al punto que hoy representan el presente de la bodega. Sofía desde Mendoza, Lucila desde San Fransisco.

Pero esa distancia necesitaba un puente para acortarla. Una conexión directa entre ellas que les permita volver a sentirse cerca, como cuando corretaban entre barricas. Por eso la idea no se alejó mucho de eso.

El proyecto tomó forma y hoy ya puede beberse. Y no se trata de un solo vino, sino de dos. Como ellas, cada una con su estilo y personalidad, pero ambos nacidos con la misma premisa: volver a unirlas a través de la distancia.

Un blanco, un tinto

Con personalidades bien diferentes, ambas hermanas se propusieron recorrer lo que llamaron un “proceso creativo entre opuestos”, en el que luego de discusiones y conversaciones sobre lo que a cada una le gusta beber, llegaron a un resultado.

En esa búsqueda, Sofía, quien se desempeña como CEO de Lagarde, concluyó que quería elaborar un blanco bien fresco y moderno, inspirado en los vinos placenteros. Así, su Chardonnay Sister’s Selection Unoaked 2015 se presenta como un vino blanco caracterizado por su frescura, una vértebra de alta acidez, complejidad y peso en boca que anticipa su elegancia. Proveniente de Gualtallary, último viñedo adquirido por la bodega, cuenta con 1000 botellas de la cosecha 2015.

Desde hace tiempo venimos estudiando el Chardonnay y sus diferentes formas de elaboración. Este Chardonnay Unoaked es parte de nuestra búsqueda por hacer grandes blancos que mejoren con el tiempo; y mantengan la frescura, la acidez, y la elegancia”, destacó Sofía.

En cambio Lucila, la menor, quien trabaja desde San Francisco en el posicionamiento internacional de la bodega, eligió expresar su amor de hermana mediante un logrado red blend de alta gama, al que bautizaron como Guarda Blend Tinto Sister’s Selection 2013, que refleja su gusto particular. Este blend tiene 75% de Malbec de Gualtallary y 25% de Cabernet Franc de los viñedos de Perdriel, plantados en 1993.

Es un vino muy jugoso, que invita a beber la botella entera casi sin darse cuenta. De aromas austeros, su terreno es la boca, donde mandan los frutos negros, que van creciendo sobre una base levemente especiada y con toque balsámicos. Se sienten pimienta negra y hierbas frescas, que le aportan elegancia y un largo recuerdo, acompañadas de una acidez muy bien integrada, que lo vuelven muy fresco y bebible. Atenti que hay sólo 2200 botellas en el mercado, las que estamos seguros se agotarán rapidamente.

“Pensamos estos vinos para momentos especiales en los que se basa nuestro estilo de vida y lo que nos gusta a nosotras: la familia, los amigos, y nuestra casa en Mendoza”, afirma Lucila.

Ambos se comercializan a un precio sugerido de $480

Vinos que cuentan historias genuinas y de hermandad. Y que por sobre todas las cosas, resultan muy logrados a la hora de beberlos. De esos, queremos más.

Javier Menajovsky

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